Los primeros días de Brutote. Primeros días de una mamá primeriza (II) 2


Si el otro día te hablaba de la ictericia neonatal que sufrió Brutote, hoy te cuento otras muchas cosas que me encontré en los primeros días como mamá primeriza:

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Uñas: nunca imaginé que las uñas de un bebé pudiesen crecer tanto y ser un arma tan rápida. Los primeros días (semanas) no se las corté, aunque los profesionales no se ponían de acuerdo, unos decían que si y otros que no, decidí no hacerlo porque me daba miedo hacerle daño. Siempre le tenía con manoplas que me venían muy bien para que no se arañara y que no pasase frío. Era quitarle una manopla un segundo y medio y ya se hacía la señal del Zorro en toda la cara, qué rapidez, oye!, pero como las manoplas no son la mejor para que él se relacione con el exterior, tienen que tocar y sentir a su mamá…terminé quitándoselas y cortándole las uñas, te juro que se las dejé bien cortitas, pues al día siguiente ya habían crecido lo suficiente como para marcarse la cara otra vez, así que paciencia…

 

Pises naranjas: Cuando Brutote nació, cada vez que venía una enfermera me preguntaba si el peque ya había hecho pis, varías veces tuve que decir que no y ya por la mañana al cambiar el pañal, allí estaba, había hecho pis, pero era anaranjado ¿sangre?, se lo comenté y le enseñé el pañal a una enfermera y ella decidió avisar al médico (te imaginas lo preocupada que estaba,no?) pues nada, al final nada de lo que preocuparse, al parecer es muy normal que los primeros pises sean de esos colores, porque contienen muchos uratos y la orina está muy concentrada.

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Granitos o manchitas después de mamar: Al día siguiente de dar a luz, cuando el pediatra pasó a ver al peque, rodeado de un montón de estudiantes (no pude evitar pensar en Anatomia de Grey) y le desnudó, allí estaban, un montón de manchitas rojas por todo su cuerpo, uno de los estudiantes se lo dijo y yo en ese momento dejé de respirar, pero el pediatra dijo que era algo absolutamente normal después de mamar, así que solté el aire que llevaba reteniendo sin darme cuenta de ello y escuché como todo iba fenomenal.

 

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Cambio de piel: A los 5 días de vida acudimos a la revisión con el enfermero que nos correspondía según “el calendario  del niño sano”, allí nuestro enfermero David (hubo movimientos en el centro de salud y ya no está) al que echamos profundamente de menos (por su trato con el peque y con unos papás muy primerizos) nos explicó todo lo que pasaría en las próximas semanas con todo detalle para que no saliésemos corriendo a urgencias a la primera de cambio.

Así que cuando nos dijo que se le pelaría la piel nunca pude imaginar que sería tan intenso, sin duda si no me hubiese avisado de ello habría ido al hospital. Mudó la piel igual que una serpiente, manos, cara, tronco, pies…absolutamente entero. Yo no paraba de hidratarle la piel, pensando que aunque me había dicho que se pelaría ese nivel no era normal y aunque es bueno hidratarle y mal no le vino, no sirvió absolutamente de nada.

 

Acné juvenil: bueno no es juvenil, sería del recién nacido, pero la cuestión es que a Brutote le salieron espinillas durante las primeras semanas igual que si tuviese un adolescente en casa, dicen que crecen rápido, pero no podía imaginarme que fuese tan inmediato, jajaja. La “culpable” de este acné fui yo, es normal que a los recién nacidos les salgan granitos porque todavía conserva en su sistema hormonas de la mamá que han asimilado a través de la placenta, con el paso de las semanas, después de tener unas cuantos granazos, se le pasó y la piel de mi niño volvió a ser la de un bebé. Las abuelas dicen que son “engordaderas” pero qué va, es cuestión hormonal y nada tiene que ver con el peso del pequeño.

 

Cutis marmorata: en las primeras semanas, cuando cambiábamos a Brutote o le quitábamos las manoplas, veíamos en su piel unas manchas azuladas que le cubrían casi todo el cuerpo. Éstas salían por cuestiones de temperatura, era una reacción al frío y realmente tenían aspecto de mármol, de ahí su nombre. No es preocupante y en cuanto acabó el frío se fueron, de momento no las he vuelto a ver.

 

Y hasta aquí todas las cosas que me encontré los primeros días en esta aventura de la maternidad.

¿Habías oído hablar de estas situaciones antes? ¿te encontraste con alguna que no aparezca aquí? Ya sabes que te espero en los comentarios y en mi facebook

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2 ideas sobre “Los primeros días de Brutote. Primeros días de una mamá primeriza (II)

  • Sandristica

    Es increíble la cantidad de cosas “raras” que nos pasan cuando somos bebés. Mi segunda hija sangró (muy ligeramente) por la vagina al segundo día de vida, también producto de mis hormonas. Afortunadamente, yo sabía que eso podía ocurrir porque si no el susto al cambiarle el pañal hubiera sido de infarto.

    • MamaK Autor

      Ya ves, yo sabía lo de que las niñas podían tener como una falsa regla, pero cuando vi que mi hijo tenía sangre en el pañal no me cuadraba nada, menudo susto! muchas gracias por comentar!