La importancia de las rutinas 21


pablo (30)Cuando volvemos de disfrutar de unas buenas vacaciones, siempre surge ese pequeño instante en el que te alegras de estar por fin en casa. Al rato, cuando ves todas las lavadoras que tienes que poner y demás obligaciones que se te echan encima, desearías volver a irte de vacaciones, ¿verdad? pero hay algo reconfortante en sentarte en tu sofá, dormir en tu cama, tener tus cosas cerca…es algo que te da paz. Si volver a la normalidad y sus rutinas es importante para un adulto, para los niños lo es mucho más. 

¿Qué son las rutinas?

Las rutinas son aquellas cosas que hacemos habitualmente a una hora en concreto y de la misma manera. Es decir, no es solo importante el cuándo sino también el cómo. Estos hábitos le dan seguridad a nuestros hijos, por eso es tan importante respetarlos.

Hace unos meses vi un programa en la televisión sobre alimentos, presentado por Alberto Chicote,  en el que se hablaba de las propiedades de la leche para facilitar el sueño. ¿Cuáles fueron las conclusiones? Pues que la leche en sí no facilita el sueño, sino que es la rutina que se establece lo que nos relaja y da señales al cerebro para saber que es hora de dormir. Las rutinas ayudan a realizar esa desconexión necesaria para dormir profundamente.

¿Por qué son buenas las rutinas?

Las rutinas, como he dicho antes,  dan seguridad. Desde muy bebés, saber qué viene después, les da seguridad y les permite entender lo que ocurre a su alrededor. Crear patrones, hábitos cuando aún son pequeños, les permitirá crear sus propios hábitos de manera sencilla en el futuro.

¿Cuáles son las rutinas más comunes?

Rutinas relacionadas con el sueño: si el niño sabe que después de tomar el bibe o la teta, toca cuento y después dormir, todo será más sencillo. Brutote antes se quedaba dormido en el momento teta y después yo lo pasaba a la cuna, pero esto hace meses que no ocurre. Ahora, cuando se suelta del pecho, le pongo en la cuna, le doy un abrazo y un beso y él se queda en la cuna sin protestar hasta que cae dormido, que suelen ser diez o quince minutos después.

Rutinas relacionadas con la comida: siempre tratamos que coma más o menos a la misma hora. Vamos a lavar las manos, le ponemos en la trona y el babero. Algo tan sencillo, le anuncia que es la hora de comer. Más adelante en estas rutinas incluiremos ayudar a poner la mesa, por ejemplo.

Rutinas relacionadas con la higiene: Mucha gente incluye el baño dentro de la rutina diaria de sus hijos, les relaja y les ayuda a conciliar el sueño. En nuestro caso no es así, no bañamos a Brutote a diario, al menos por el momento,  pero si que tenemos establecidas rutinas de higiene, siempre lavamos las manos antes de comer y también después de tocar a Lola.

Rutinas relacionadas con el juego: esta de momento la practico sólo yo, pero me gustaría establecer la rutina o hábito de que antes de sacar un nuevo juguete se guardará el anterior con el que hemos jugado. También se pueden establecer horarios y ratos de juego. Brutote después de cenar, siempre tiene un rato de juego en el salón, que aprovecha para hacer caca (esto también se encuentra dentro de sus rutinas y te aseguro que en esta cuestión, si le sacamos de sus rutinas, le afecta un montón).

Rutinas relacionadas con el orden o la limpieza: abrir la ventana cuando nos despertamos, hacer la cama, guardar los platos en el lavavajillas después de comer…por supuesto, de momento no aplicamos ninguna de ellas (me refiero a mi hijo) pero tiempo al tiempo.

Rutinas relacionadas con el estudio: de pequeña, cuando llegaba a casa, lo primero que hacia era merendar, luego los deberes y una vez terminados, salía a jugar. A mi este sistema me funcionaba y me gustaría seguirlo, aunque tengo la sensación, por lo que leo y la experiencia de las personas que me rodean, de que la cantidad de deberes que les mandan a los niños es tal, que ya no hay tiempo para el juego, una auténtica pena. Cruzo los dedos para que esto cambie y sé que ya hay muchos coles que se están moviendo para permitir que los niños tengan tiempo para jugar y ser niños.

¿En qué momento me convertí en la guardiana de las rutinas?

Sí, guardiana, como si de una fortaleza se tratara. Y es que parece que las rutinas son esas cosas que nos hemos inventado las madres y los padres para fastidiar a todo el que está a nuestro alrededor.

El niño necesita comer a una hora, dormir a otra. Y sí, lo siento, por muy mal que te venga, las cosas son así. Porque si te saltas sus horarios y su forma de hacer las cosas, el peque se queda descolocado, y por ejemplo, ya no come bien o no duerme y su estado de ánimo se ve afectado. (Cosa que  nos afecta a todos)

Soy su madre y velo por el bienestar de mi hijo, sus rutinas son importantes y hay que respetarlas. Por supuesto,  hay veces que resulta imposible seguirlas, pero son las que menos y en otros casos, que no son de causa mayor, somos nosotros, sus padres, los que debemos decidir si algo es suficiente motivo para trastocarlas o no. ¿no crees?

¿Qué rutinas son importantes para ti? ¿te sientes guardiana de ellas? 

¡Hasta la próxima!

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21 ideas sobre “La importancia de las rutinas

  • Mami esto esta chuli

    En las clases de preparación al parto hacen mucho incapie en las rutinas y realmente cuando te conviertes en madre te das cuenta lo importantes que son para los niños. No se trata de convertirnos en robot a diario, podemos jugar un poco a la improvisacion en determinados momentos pero en general es muy muy importante o yo también lo veo así. Saludos

  • Mony

    Comparto la necesidad de rutinas como tú con mis hijos son necesarias
    y ellos lo agradecen, como tu bien dices les da seguridad.
    Después de 6 años detrás de ellos puedo afirmar que llega un momento
    en que las rutinas forman parte de ellos y no es necesario ir detrás.
    Por ejemplo en casa cuando digo a dormir, son ellos lo que por voluntad propia van al
    baño, hacen pipi, se lavan los dientes….
    Un besote!

  • raquel

    BUENOS DIAS.
    mE ENCANTA YO PIENSO LO MISMO,,,TENGO UNA BODA EN ABRIL Y YA VERAS ESE DIA EL NIÑO…DESCONTROL TOTAL, ES UN DIA,, PERO ME FASTIDIA DESCONTROLARLO¡¡
    ESPEREMOS QUE TODO VAYA BIEN¡¡

  • El Papá Cavernícola

    En casa instalamos las rutinas sobretodo la de la noche baño-cena-dormir aunque como vosotros no hay baño todos los días. La rutina es sagrada y las veces que nos la hemos saltado por circunstancias de momento no lo hemos notado, lo que simplemente nos da tranquilidad de cara a saltárnosla algún día pero no para dejar de tenerlas.

  • Ana García

    A mi nunca me han gustado los niños de nadie, jamás me he parado por la calle a hacerle un cumplido a un niño/bebé y cuando me preguntaban si me gustaban los niños, respondía con seguridad que No.
    Cuando tuve a mi hija, todo cambió, obviamente. Me hice una firme defensora de las rutinas, porque igual que cuando mi hija estaba en mi barriga seguía mis rutinas, es faena mía inculcarle cosas que le den seguridad.
    Ahí choqué con gran parte de la familia política, sobre todo mi suegra, que pese a ser madre de 2 hijos y tía de mil sobrinos, se tomó al pie de la letra lo de que los abuelos están para malcriar y se empeñaba en romperle las rutinas a mi hija. Si la niña empezaba a estar molesta porque se acercaba la hora de su baño diario ” es que la niña se tiene que acostumbrar a todo porque si nos os dominará ella a vosotros” , si a las 9 la niña tenía que estar bañada, cenada y relajándose ya para dormir “es que no vais a estar vosotros encarcelados porque tengáis un bebé”. Entre otras…
    Pues sí. Las rutinas a mi me valen, a mi hija fue una niña muy exigente, le venían muy bien. Quien quiera no poner rutinas a suss hijos porque quiera criarlos Libres o sin normas, ole por ellos, pero a mi me viene bien que mi hija tenga la mayor estabilidad posible y si tuviera otro hijo en el futuro, haría exactamente lo mismo.

    • MamaK Autor

      Ay madre! Encarcelados no es la palabra, pero si que hay que hacer ciertos sacrificios por el bien de nuestros hijos. Con todos mis respetos, anda, que ya les vale. Mucho ánimo Ana!

  • Marta (La Fábrica de los Peques)

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Las rutinas son fundamentales. Yo también soy estricta a la hora de cumplirlas, porque lo pasan fatal ellos, y luego nosotros. Me acuerdo todavía que estas Navidades, Yago estaba histérico. Y de los sofocones que se cogía, acababa vomitando. Y todo era por tener las rutinas alteradas. Un buen post. ;D

  • Dácil

    Las protejo lo que puedo, pero es muy difícil el tema. Sobre todo porque soy la única contra todos los que me rodean. Exagerada, histérica, neuras… todo eso y más me han llamado por no querer que mis hijos estuvieran en danza hasta las mil cuando ni aún habían cumplido el año. Buuuf, que lucha. Claro, como luego ellos luego desconectan y si te he visto no me acuerdo y eres tú la que tienes que lidiar con un niño sobreexcitado…