Cinco verdades para ser una madre más feliz 7


Ser madre o padre es fantástico, tener a nuestros pequeños nos hace tremendamente felices, pero no todo el monte es orégano (esta expresión se la dedico a mi chico). Por eso, hoy te traigo 5 verdades que si las aceptas y vives con ellas, te ayudarán a ser una madre o un padre más feliz.

1. Todo el mundo  miente opina.

Cinco verdades para ser una madre más feliz

Algunos con más mano izquierda que otros, pero es inevitable. Puede que en tu caso sea tu madre, tu suegra, la vecina o una desconocida con la que te cruzas en la farmacia. Pero es una realidad, todos tenemos opinólogos a nuestro alrededor.

Tienen la necesidad intrínseca de compartir con nosotros lo mejor para nuestro hijos. Pero, es probable, que lo mejor para esas personas difiera mucho de nuestra idea, que al final, es la que tiene que prevalecer, no lo olvides.

Así que yo te recomiendo paciencia y… ¿mano izquierda? pues según te apetezca. Si te apetece dar tu punto de vista y dejar a cada uno en su lugar… hazlo y si prefieres seguirles la corriente y luego hacer lo que te salga de lo más hondo, estás en tu perfecto derecho de hacerlo.  ¿Acaso les pediste su opinión? Hagas lo que hagas… ¡disfrútalo!

Todo el mundo opina sobre todo, acéptalo y vive con ello lo mejor que puedas.

2. Te vas a equivocar

Sí, lo siento, pero es así, te equivocarás, incluso intentando hacerlo con la mejor de tus intenciones, es inevitable.

Te equivocarás en situaciones diarias ¿Cómo se me ha ocurrido enseñarle el segundo antes de que se coma el primero?? Ya la tenemos liada… ahora sólo quiere el pescado, y se estaba comiendo fenomenal el primero…. La que has liado pollito…

Te equivocarás cuando las circunstancias te superen “He perdido los nervios y he terminado gritándole”, “Le he dado lo que quería porque estaba montando un espectáculo”…

Te equivocarás, creyendo que le estás ayudando. A veces ayudar, significa dejarles a ellos resolver las situaciones.

Nos equivocaremos tanto, que esta lista podría ser eterna. Pero lo realmente importante, es saber pedir perdón (sí, a los niños también se les pide perdón) y saber perdonarnos a nosotros mismos.

Te vas a equivocar, acéptalo y vive con ello lo mejor que puedas.

3. Te juzgarán

Te van a juzgar y probablemente, tú también termines juzgando (lo ves, te vas a equivocar). Mucha gente tiende a pensar que ante determinadas situaciones ellos lo harían mejor, pero claro, hay que estar en la situación y las circunstancias para verlo.

¿Cuántos solucionarían una rabieta con una bofetada? y es probable que la rabieta se termine en ese momento, pero no es lo que quiero para mi hijo. No me juzgues si hago las cosas de una forma diferente, aunque, sinceramente, no podré evitar juzgarte si tú le das una bofetada a tu hijo pensando que es la mejor solución.

Juzgarán tu crianza, tus recursos, tus horarios… afortunadamente no lo hará todo el mundo, pero es inevitable no recibir una mirada acusadora, algún gesto o palabra (ya sabes, todo el mundo opina)

Te van a juzgar, acéptalo y vive con ello lo mejor que puedas.

4. Las cosas mejoran y las venganzas se sirven mejor frías

Si eres una madre reciente (o no tanto) puede que no duermas, que no descanses, que no tengas tiempo para una ducha tranquila, ir al baño en soledad… pero todo termina pasando y generalmente las cosas van mejorando por el camino.

Así que ánimo, aprovecha la creatividad que nos da la maternidad para imaginarte las posibles venganzas. Que sí, que ellos no lo hacen con maldad, pero cuando tú le despiertes a las 10 de la mañana después de una noche de juerga, tampoco lo harás con maldad, lo harás para que aproveche el día ¿verdad?…

Las cosas mejorarán con el tiempo, acéptalo y vive con ello lo mejor que puedas.

5. Es complicado estar a la altura de nuestras expectativas

Qué bonita es la teoría y qué bien nos la sabemos ¿verdad? pero a la hora de ponerlo en práctica… todo se complica.

Puede que tuviésemos clara “la buena” práctica y acabemos haciéndonos algo flexibles ante algunas cosas. No te tortures, lo estás haciendo lo mejor que puedes. No lo dudo.

No debemos obligar a comer a nuestros hijos ¿verdad? pero he de confesar, que como su madre que soy y sabiendo que le conozco muy bien, sé que a veces no quiere comer algo hasta que lo prueba y no lo prueba porque aún no lo ha comido. Así que… alguna cucharada a traición ha caído (hala, ya lo he confesado) y ¿qué ha pasado? pues que se ha comido el resto sin problema.

Y como con esto, con miles de cosas más. No me he visto todavía ante una rabieta en la calle y mira que estoy leyendo todo lo que puedo sobre ello, pero me da que la teoría es más sencilla que la práctica.

En algunas ocasiones, no es fácil llevar la teoría a la práctica… o nos damos cuenta de que esa teoría que teníamos clarísima, no encaja para nada con nuestro hijo, ni con nosotros.

 No será fácil estar a la altura de nuestras expectativas, así que… acéptalo y vive con ello lo mejor que puedas

Ser madre o padre es maravilloso, pero tiene sus cosillas y si nos damos un poco de tregua, si aceptamos que no somos perfectos, ni nosotros, ni nuestros hijos, ni las personas que nos rodean, puede que consigamos ser madres y padres más felices.

¿Qué otras verdades se te ocurren para que seamos madres y padres más felices?

¡Hasta la próxima!

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