Sustos en el embarazo (I) ¡Contracciones en la semana 25! 2


Contracciones

¿Existen embarazos sin sustos? Supongo que los habrá, pero son los que menos y yo esta semana me he llevado dos grandes. Si me sigues en Instagram, seguramente viste que no visité las urgencias del hospital una vez sino dos. No quería disfrutar al máximo este embarazo…pues toma dos tazas.

Hoy te cuento esta primera visita a las urgencias de este segundo embarazo, al final se quedó en un susto pero menudo día pasé.

El lunes por la mañana se me hizo más cuesta arriba que otros lunes, ya me levanté encontrándome regular después de una noche terrible (no consigo dormir) y cuando salí con el peque a sacar a la perra casi me da algo, un dolor muy fuerte me paralizó varias veces, parecía que se me pasaba, continuábamos con el paseo y a los pocos minutos otra vez me tenía que parar porque el dolor no me dejaba dar otro paso

¿Contracciones? no podía ser… ¡sólo estaba de 25 semanas!

Si hubiese estado de 10 semanas más hubiese pensado que estaba de parto, porque fue el mismo dolor que sentí la mañana que me puse de parto cuando nació Brutote, justo antes de romper aguas. Creo que cuando llamé a mi chico al trabajo se le pusieron de corbata, que esto de los miedos en el embarazo son cosa de dos.

Me pasé todo el día en casa haciendo el vago reposo (gracias a que mis padres viven cerca y vinieron a cuidarnos) y el dolor desapareció, pero si me levantaba la tripa se me ponía como una piedra y las molestias volvían (pero no un dolor tan intenso como el de la mañana)

Las contracciones tienen su función, no sólo existen por aquello de “parirás con dolor” (bueno, sería mucho mejor si este fantástico mecanismo que es el cuerpo humano se las apañase para pasarlas sin dolor. El cuerpo podría avisarnos de que estamos de parto con otro tipo de señal ¿la nariz verde, por ejemplo?) sino que sirven para activar el parto si son lo suficientes fuertes y regulares en el tiempo. Así que me pasé todo el día con la mosca detrás de la oreja, por si esas intensas contracciones habían hecho algo de ese trabajo o simplemente habían sido unas puñeteras que tenían ganas de asustarme.

Finalmente terminamos yendo a urgencias cuando mi chico volvió del trabajo. Yo quería salir a pasear para comprobar si en movimiento me volvía el dolor (en esta casa somos así de brutotes), pero mis amigas me recomendaron dejarme de paseos y que me vieran. Después de varias horas allí, tras monitores, analítica de orina para descartar una infección y exploración, comprobaron que todo estaba bien y que por la posición de mi cérvix las molestias típicas de este momento del embarazo podía sentirlas de manera más intensas que el resto de las preñis que lo tienen “en su sitio”, pero que si me volvía a pasar no dudase en volver (no vaya a ser que las contracciones hagan de las suyas…).

En el embarazo de Brutote acudí varias veces a urgencias, la primera creo que fue de 16 semanas y en este embarazo estaba contenta por estar llevándolo con más calma y no haber tenido que ir todavía, pero cuando pasan estas cosas mejor ir y quedarse tranquila.

Ahora lo cuento tranquila pero se pasa fatal cuando se va a urgencias, el trayecto se hace infinito, las esperas una vez que llegas eternas y sientes que no vuelves a respirar hasta que te dicen que todo va bien.

No he vuelto a sentir ese dolor de momento así que cruzo los dedos y espero que se quede en algo aislado.

¿Has tenido que ir a urgencias por contracciones antes de tiempo?

¡Hasta la próxima!

 

 

 


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 Comentarios en “Sustos en el embarazo (I) ¡Contracciones en la semana 25!