Qué hago llorando en el Ikea 8


Este fin de semana me he visto en el Ikea de Alcorcón (qué bien les ha quedado, por cierto) rodeada de familias (porque al Ikea se va en familia, o eso parece) escondiéndome entre baños falsos y dormitorios enormes y preciosos, agobiada entre la vergüenza de llorar en público y con una angustia que no me permitía dejar de hacerlo.

¿Qué hago llorando en el Ikea? ¿Lo estoy haciendo bien?

Pues al parecer descubrir miedos que no sabía ni que tenía.

Siempre había escuchado experiencias y miedos ante la llegada del segundo hijo: “¿lo querré tanto como al primero? ¿sabré hacerlo bien?…”

Y aunque de momento estoy tratando de aplazar estos miedos porque en el fondo sé que querré a mi peque igual que a mi niño y que terminaré apañándome con los dos, de repente ha surgido un miedo que no me había rondado en todo este tiempo ¿estoy preparando bien a mi peque? Yo pensaba que sí, pero ahora tengo mis dudas.

Poco tengo preparado para la llegada de mi niña pero hablamos constantemente de ella con Brutote. Le enseñamos cosas que serán para ella, leemos cuentos sobre el tema, pero realmente no sabe lo que le viene encima.

Es muy pequeño y no termina de entenderlo. Creo que piensa que “siempre” estará en mi barriga, nada le hace pensar que su mundo va a cambiar casi por completo y pensar que es probable que sufra con los cambios me derrumbó.

Sé que es algo que tarde o temprano superará. Sé que se querrán mucho, jugarán (y se pelearán). Sé que no es un drama, pero entre las hormonas revolucionadas y el agobio de no tener casi nada preparado no fui capaz de gestionar esas sensaciones de otra forma.

Nos vamos a poner las pilas

Hemos pensado que hay que empezar ya (pero YA) a montar su habitación. Hacer participe al peque, que vea que vamos haciendo espacio para su hermana, que pueda entender que va a llegar un nuevo miembro a la familia. Y sobre todo, que se sienta muy querido e ilusionado en todo el proceso.

Al final nos fuimos del Ikea con las manos vacías (y yo con los ojos un poco rojos), no porque no necesitemos nada sino porque era una visita para buscar ideas. Ahora nos toca hacer hueco en nuestra casa para hacer de todas esas ideas una realidad.

Espero que realmente nos pongamos las pilas con la llegada de la chiquitina y te pueda ir enseñando los avances por las redes.

Por cierto, por la noche seguía con una sensación de angustia que he liberado un poco escribiendo estas líneas. Gracias por estar ahí.

¿Cómo preparaste a tu peque? ¿Sufrió con la llegada del nuevo miembro de la familia? ¿Te quitó el sueño pensar en hacerlo bien?

¡Hasta la próxima!

 


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

8 Comentarios en “Qué hago llorando en el Ikea

  • Mony

    Aix Keka no te anguesties. Yo también recuerdo el 2 embarazo con muchos miedos. Me sabía mal que M se sintiera desplazado por el bebé que venía necesita mucha atención. A M yo lo acostaba, comía con él, juntos en el parque. Apenas se llevan 2 años yo le había hablado y lo asumió como algo natural. Yo me organicé con el.papi y pude seguir haciendo lo mismo con M. M lo único que no llevaba bien era que el bebé “Era un rollo y sólo comía y dormía”. Así que recibe un abrazote, relajate, dusfruta del embarazo y piensa que lo estás haciendo muy bien. No puedes predecir como se sentirá Brutote así que tampoco debes preocuparte. Estoy segura que si te relajas todo irá bien.

  • Dacil

    Ay niña! No te angusties. En cuanto nazca te parecerá qie siempre habeis sido cuatro. Los celos entre hermanos son naturales e inevitables. Y se lidia con ellos como buenamente se puede.
    En mi caso, el pobre ivan pasó la primera noche durmiendo en el carrito porque no habiamos tenido tiempo de comprarle la cuna. Fuimos a por ella al día siguiente. Hasta el año durmio con nosotros y a partir de entonces en la cama de abajo de la cama nido de la habitación de Daniel. Y es un niño muy feliz!

  • naikari25

    Arriba ese ánimo Keka. Ya verás como Brutote lleva bien que venga su hermanita.
    Por lo que veo en general, lo llevan mejor cuando son pequeños los niños que cuando son más mayores.
    Son lógicas las dudas, las hormonas son lo que tienen y nuestros sentimientos afloran donde menos te lo esperas.

    Un beso guapa

  • chibimundo

    A pobre… a veces nos ponemos una presión por hacer ciertas cosas que es solo cosa nuestra… Brutote no sabe lo que se le viene encima… o a lo mejor lo vive simplemente con la forma de ser de los niños, y ya cruzará el puente cuando llegue el momento :9

    ¡Ánimo guapa! 🙂

  • martarivasrius

    Uff es que tiene que ser durísimo! Yo no quiero ni imaginarme… Al final las primerizas tenemos miedos de un tipo y con el segundo tienes otros, con el tercero tienes otros… Creo que es una cualidad asociada a la maternidad desde el principio. Pero tienes razón, a pornerse las pilas que seguro que todo todo todo sale bien!
    Un besote!

  • La sonrisa despeinada

    Momento hormonal total, no te preocupes que es normal totalmente. Nosotros realmente no hablamos demasiado con Piticli, era muy peque y no acababa mucho de entender lo de la hermanita, la nombrábamos de vez en cuando pero sin atosigar, nos daba la sensación que si no era más agobiante para él. Cuando llegamos del hospital con ella se lanzó directo a la cabeza y le tuvimos que frenar, ahí se asustó un poco y lloró, y yo con él, bueno a mí me duró muchísimo más porque como te ha pasado a ti pensaba que le fallaba. Luego todo ha ido rodado, cuando lloraba venía y me decía, mamá que quiere tetichi!! y se ha implicado mucho desde el principio, por supuesto también se pelean cada día, pero se quieren un montón, verás que si lo tomáis con naturalidad todo va viniendo rodado, a veces le damos tanta importancia y miedo que les “sugestionamos”.

  • Marian

    Uy, Keka, yo creo que todas nos agobiamos con ese tema. La llegada del segundo lo cambia todo, pero seguro que os acostumbráis rápido. Nosotros intentamos preparar al mayor de la mejor forma posible, pero, al final, él tuvo que vivir su período de adaptación igual que todos y nos tocó lidiar con una larga fase de celos y eso que todo el mundo me decía que no iba a tener (aún no tenía los 2 años cuando nació el peque). Pero todo se supera, todos nos adaptamos y al final ellos se llevan muy bien y se quieren mucho, aunque se peleen a veces. No te angusties: lo estáis haciendo genial. Besos!

  • Maribel Maral maternal

    ¡Claro que lo estás haciendo bien! Sí que es verdad que esos miedos aparecen, y que las hormonas hacen que aparezcan en mitad del Ikea…pero es lo que tiene la creación del vínculo con nuestros hijos, que durante el embarazo existe esa labilidad emocional que hace que te vayas del ikea con los ojos rojos, pero con muchas ideas! que una cosa no quita la otra! Un besote enorme