El parto de Tigrilla (primera parte) 6


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¡Me parece mentira que ya haya pasado una semana! Tigrilla se me hace mayor, jajaja. Si ya os conté cómo fue el parto de Brutote, no puedo quedarme sin contar cómo fue el de Tigrilla. Reconozco que de vez en cuando me gusta releer estos posts porque me parecen de los momentos más emocionantes de mi vida.

[FELIZ PRIMERA SEMANA] Mi pequeña #Tigrilla cumple 1 semana y como siempre la tengo al pecho mientras escribo estas líneas, pero esto de no ser primeriza tiene sus ventajas. Sabía que esto iba a ser así, he pasado de ser una barriga a dos pechos y calor, amor y consuelo para mi pequeña y ya sabiéndolo es más fácil 💪 Tener a mi chico aquí lo hace todo más sencillo, en un mes la cosa se complicará… pero no quiero pensar en eso ahora. Quiero disfrutar de mi familia 👨‍👩‍👦‍👦, de los momentos de ternura infinita que nos está regalando Brutote hacia su hermana 😍😍 Mi niño nos lo está poniendo muy fácil y tengo la sensación de que se me ha hecho mayor en una semana y eso por otro lado me da un poco de penita. Cada día me encuentro un poquito mejor, la lactancia va bastante bien, aunque es mejorable, me sé toda la teoría pero en la práctica no consigo que no me haga daño en uno de los pechos, en el otro genial 😊 así que espero que sea cuestión de tiempo y termine consiguiéndolo. 😍Completamente enamorada de mi familia 😍 * * #newborn #babygirl #reciennacido #LM #LME #lactanciamaterna #cute #newbornbaby #newbornphoto #instamamis #instamum #Tigrilla #momswhithcameras #BiMadre #postpartum #Postparto

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Tigrilla nació el martes pasado de una manera un poco accidentada, pero empecemos por el principio.

El lunes, ya cumplida, tuve monitores para ver si la cosa marchaba o no. Y a pesar de estar con contracciones parecía que la cosa no marchaba. Me pusieron las correas durante 40 minutos. En mi mano llevaba el móvil y a la vez que las veía en el monitor a la que estaba enchufada, utilizaba una aplicación del móvil para controlar la frecuencia. Eran cada 5 minutos más o menos (a veces cuatro minutos y medio, otras cada 5 minutos y medio) pero cuando llegué a consulta me dijeron que aunque tenía contracciones no eran regulares (yo no entendía nada)

Me exploraron (sin maniobras raras, que sé que a veces los médicos intentan “animar” la cosa…) y me dijeron que la cosa iba para largo. Había un aumento de líquido, por lo que era posible que hubiese desarrollado a esas alturas diabetes gestacional. Me mandaron una analítica al día siguiente para confirmarlo y monitores, otra vez, cuatro días después.

Me fui a casa algo preocupada y desanimada, el aumento de líquido hacía que la peque no apoyase la cabeza por lo que las contracciones que estaba teniendo no estaban siendo efectivas.

Por consejo de mi matrona favorita del mundo mundial, Maribel de Maral Maternal (he hecho su curso de preparación la parto online y no puedo estar más contenta) me senté por la noche en la pelota de pilates y venga a moverme con ella mientras veía Juego de Tronos.

Tenía contracciones, pero como llevaba con ellas todo el día no les di mucha importancia, sobre todo después de que me dijeran que la cosa iba para largo…

Me fui a la cama y comenzó el festival del dolor. Bueno, dormí un buen rato, pero como a las 6 de la mañana ya no era capaz de aguantar las contracciones sin levantarme de la cama. Sentía que me rompía por dentro, saltaba, intentaba respirar, me doblaba, paseaba… Mira que había practicado las respiraciones, pero el dolor me bloqueaba.

Hasta casi el último momento mi chico dudó si irse a trabajar (él también estuvo en la consulta y había escuchado al igual que yo que la llegada de Tigrilla tardaría varios días…) pero el dolor no paraba de aumentar. Creo que cuando empecé a gritar ya se le despejaron todas las dudas, jaja.

Me duché (entre dolores), despertamos al peque (entre dolores). Mi chico tenía la intención de desayunar, pero mi mirada de “tú flipas” y mis quejidos le quitaron rápido la idea. Vestimos al peque y nos pusimos en camino…¿al hospital? nooo. Primera parada, casa de los abuelos en el pueblo de al lado…

¿Habéis hecho un viaje dando gritos de dolor cada 3 minutos? Pues yo ya puedo decir que sí, pero eso te lo cuento en el siguiente post del parto de Tigrilla.

¡Hasta la próxima!

 

 


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