El Sol llega tarde


Sol, solecito, caliéntame un poquito, por hoy, por mañana, por toda la semana. Luna, lunera, cascabelera, cinco pollitos y una ternera ¡caracol, caracola, a la una sale el sol!..

¿Has sido capaz de leer el anterior párrafo sin cantarlo? Yo no, de hecho esa canción está permanente en mi cabeza porque el peque no para de cantarla. El Sol llega tarde  de Carambuco (lo que me gusta a mí esta editorial) es una fantástica historia de Susana Peix ilustrada por la maravillosa y característica Anna Llenas.

El Sol llega tarde

Cuando suena el despertador el Sol piensa que puede quedarse un ratito más en la cama, total, solo serán unos minutitos más ¡ERROR! ¡El Sol se ha dormido! y llega tarde para dar luz al día, ¡tiene que conseguir llegar a lo más alto  del cielo cuanto antes!

Bueno, no pasa nada, es el Sol, simplemente que se eleve y ya está ¿verdad?, pues no, subir a lo más alto requiere su tiempo y más cuando va encontrando obstáculos que le hacen el camino más complicado. ¿Lo conseguirá?

Lo que más nos gusta de El Sol llega tarde

Yo me siento completamente reflejada, es como una mañana en la que por lo que sea vamos mal de tiempo para ir a la escuela, y justo esa mañana el peque decide no colaborar: le cuesta desayunar, se le cae la leche…hay que cambiar ropa, la peque se hace una caca explosiva en el último momento con su correspondiente cambio de ropa de arriba a abajo… vamos un día cualquiera de los que podemos tener, ¿verdad?

Es perfecto para trabajar la empatía con los niños, “hoy me siento tan mal como el Sol cuando se duerme y llega tarde y todo parece que se complica” pero el Sol pide ayuda y aunque a veces no se la dan y se siente triste no deja de intentarlo.

La grafía del texto acompaña a la historia, variaciones de tamaño, de grosor, cambios en la fuente de la letra… es una historia en continuo movimiento, el mismo que tiene que hacer el Sol para conseguir subir.

Las ilustraciones de Anna Llenas, su forma tan particular de ilustrar mediante collage rellenos de color le dan vida a la historia.

El cuento termina con la canción con la que comienzo esta entrada y en casa es un momentazo familiar. Es un cuento que disfrutamos todos.

Nosotros tenemos la versión normal pero estoy enamorada de la versión para niños de 0 a 3 años en cartoné, así los peques pueden disfrutar de esta historia desde mucho antes.

¿Quién se ha sentido alguna vez como el Sol que llega tarde?

¡Hasta la próxima!

 

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