Desmontando mitos de la mano de “Lucía, mi pediatra” 10


No te imaginas lo tranquila que salí ayer del taller que organizó Gestionando Hijos y que impartió Lucía Galán, la autora del blog “Lucía, mi pediatra”LUCÍA-PEDIATRA-4-161x300

Me quedé tranquila porque todas las búsquedas e investigaciones que hago para poder ser cada día un poco mejor madre sirven para algo, no ando muy desencaminada no haciendo caso a aquellos mitos y leyendas que “siempre han sido así” y que me persiguen en el día a día.

Estos son los mitos que Lucía desmontó:

“No lo cojas que se va a acostumbrar”

No es que el bebé se vaya a acostumbrar, es que él lo único que conoce es estar pegado a mamá, no necesita acostumbrarse, es parte de su ser. Durante 9 meses ha crecido dentro de nosotras, escuchando nuestra sangre fluir, el sonido del cordón umbilical, nuestra digestión, el latido de nuestro corazón… y de repente lo queremos colocar en una cuna donde no nos oyen, no nos sienten, no nos huelen…Coge a tu hijo todo lo que quieras y todo lo que quiera él, que ya llegará el día que te llame pesada cuando intentes achucharlo, de momento disfruta.

Los bebés sólo tienen dos necesidades básicas: alimentación y  afecto. Nunca debemos privarle de estas dos cosas.

” Tiene muchas babas, eso son los dientes”,

O “mira cómo se mete los puños en las manos, esos son los dientes” o “pobre, cómo llora, esa es la boquita que le duele”. Pues no, no hay ningun documento científico que demuestre que la salida de dientes duela, De hecho, algunos dientes salen cuando los niños ya son capaces de señalar dónde les duele algo y ninguno, jamás, le ha señalado en la consulta que le duela la boca.

Las babas…pues tampoco son los dientes, son las glándulas parótidas, encargadas de verter la saliva en la boca, que empiezan a funcionar en todo su esplendor, el bebé tiene mucha más saliva en la boca de la que sabe gestionar y en vez de tragarla, la expulsa.

A los 4 meses los bebés se descubren los puños y los chupan porque les gusta, les causa placer sin más, no tiene nada que ver con los dientes.

“Hay que bajarle esa fiebre al niño”

Soy la primera que me asusto cuando mi niño tiene fiebre, siempre pienso que le va a dar una subida de esas enormes de las que he oído hablar que terminan con convulsiones y corriendo al hospital. Pues no, Lucía me dejó mucho más tranquila, primero diciéndonos que la fiebre no es mala ni es sinónimo de gravedad, es la manera que el cuerpo utiliza para defenderse, por lo tanto debemos tratar el malestar, no bajar a toda costa la fiebre, una temperatura entre 37,5 y 38 no es necesaria bajarla, podemos utilizar medidas físicas, como quitar un poco de ropa o refrescarlo, pero no es necesario el uso de medicamentos.

Con una temperatura mayor, ya podemos utilizar fármacos (paracetamol o ibuprofeno), pero teniendo en cuenta que no hay que alternar estos dos medicamentos, porque lo único que podemos conseguir es que sufran los efectos secundarios de los dos y no hay necesidad.

Una mamá preguntó por la utilidad del piel con piel para bajar la temperatura del niño y nos dijo que el piel con piel funciona porque para hacerlo le quitamos la ropa al niño (una de las primeras medidas físicas que debemos utilizar para bajar la temperatura) pero no debes hacerlo si tú también tienes fiebre (lógico).

En cuanto a las convulsiones, nos comentó que si los padres han tenido convulsiones por fiebre es probable que él o ella también las sufra, pero si no es el caso, una fiebre alta no es sinónimo de convulsionar.

¿Cuál es el principal riesgo de la fiebre?

Sin duda, la deshidratación, por lo que debemos  hidratarlos más que de costumbre.

¿Cuándo debemos ir al pediatra por la fiebre?

  • Si el bebé es menor de 6 meses, siempre.
  • Menores de 2 años, si lleva dos días con fiebre.
  • Mayores de dos años, cuando llevan 3 días de fiebre.
  • Si la orina es escasa (mancha muy pocos pañales al día).
  • Si hay decaimiento aunque ya haya bajado la fiebre.

¿Cuándo debemos ir al hospital?

  • Temperatura de más de 40º.
  • Convulsiones.
  • Dificultad para mantenerse despierto.
  • Si respira con dificultad.
  • Rigidez de nuca (intentad que toque el esternón con la barbilla, si no es capaz de hacerlo, a eso se le considera rigidez)

 

 “Tu bebé tiene los pies planos”

Pues sí, mi bebé tiene los pies planos, pero como todos hasta los 4 años. Cuando son pequeñitos es normal que anden raro, que roten un pie o la pierna entera, que lo hagan hacia dentro o hacia fuera. Con el tiempo todo se suele solucionar, así que tranquil@ y ármate de paciencia cuando te digan una y otra vez ” te has dado cuenta de que mete un poco el pie” ….

Lo mejor para el pie de un niño es que caminen descalzos, así que es algo que debemos fomentar, nada de zapatos ortopédicos y cuando empiecen con sus primeros pasos (qy no puedan ir descalzos) zapatito que refuerce el talón, pero con los tobillos despejados.

 

“Abriga bien a ese niño que luego se pone malo”

Los virus se cogen por contacto directo, no por salir sin abrigo o sin bufanda, es normal que los niños se pasen malos todos los meses de frío porque existen más de 200 virus que provocan mocos y los pequeños están siempre unos encima de otros, comparten juguetes… es misión imposible librarnos de ellos.

La medida preventiva más eficaz no es un abrigo hasta las orejas, es lavarse las manos.

¿Cuántos cogeremos este año? nosotros ya llevamos uno…

“El niño tiene diarrea, voy al supermercado a comprar Aquarius”

Y como dice ese anuncio de seguros…ERROR! No porque esta bebida no sea buena, sino porque no sirve para tratar la diarrea y la posible deshidratación que puede arrastrar, Su composición no es la adecuada, así que en caso de diarrea, debemos ir a la farmacia y comprar suero oral.

Lucía, mi pediatra

Lucía, mi pediatra

 

“Los niños son niños y hacen cosas de niños”

Esto no es un mito, es la pura realidad, no podemos ni debemos esperar que se comporten como adultos; el orden no es algo importante para ellos, no son capaces de entender nuestras prisas o nuestras necesidades. Es nuestro papel entenderles a ellos, no al revés, ya lo harán en el futuro, pero ahora no es su momento.

Lucía nos habló de la parte más emocional, los niños necesitan a sus padres, necesitan su atención, no que les escuchemos mientras estamos a otras mil cosas, con el móvil, con el trabajo, ellos se merecen lo mejor de nosotros y a veces es tan sencillo, como parar todo y escucharlos, que nos cuenten ese problema que ha tenido en el colegio o lo feliz que se ha sentido cuando ha hecho algo bien y se lo han reconocido, necesitan sentir nuestra empatía, alegrarnos con ellos y tomar en serio sus preocupaciones y sus conflictos.

El taller terminó, con este vídeo que seguramente muchos habréis visto ya, al igual que yo, aun así no pude evitar llorar ¿alguien puede?

Me quedo, además de con muchas otras cosas, con esta frase que Lucía dijo y que es completamente cierta: “Cuando una mujer se convierte en madre, se vuelve madre de todos los niños del mundo”

¿Habéis conseguido desmontar algún otro mito? ¿ Cuáles son los que os atormentan en vuestro día a día?

¡Hasta la próxima!

firma

 


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

10 ideas sobre “Desmontando mitos de la mano de “Lucía, mi pediatra”