Destete, el final ha llegado 27


Destete

El final ya ha llegado, el destete ya está aquí. Después de 14 meses mi niño, mi bebé, mi hijo, está destetado.

Como pensaba en un principio, esto ha sido un destete con necesidad de ser respetuoso para mí, porque mi hijo apenas lo ha notado.

Llevábamos un tiempo quitando poco a poco las tomas, hasta que nos quedamos sólo con la última, la de la noche antes de dormir.

No marqué un día en el calendario, no pensé “el jueves día tal, será el último”, pensaba que llegaría el día (o la noche) en el que todo tendría sentido y así fueron pasando los días y las semanas, hasta que me di cuenta de que, como en muchas otras cosas en la vida, no sabría encontrar el momento perfecto para terminarlo. Pero tampoco tenía prisa, lo único que me preocupaba era que más adelante quisiera dejarlo (yo) y para Brutote fuese peor momento, que lo pasase mal… cuando ahora sabía que lo iba a llevar bien.

Y casi sin darme cuenta, esta etapa ha terminado. Un día llegué un poco más tarde a casa y el peque ya estaba dormido, se había dormido sin mucho problema, un poco de brazos de papá y ya está. Sé que si al día siguiente yo le hubiese ofrecido el pecho se hubiese enganchado sin problemas, pero ya que las cosas habían pasado así, debía aprovechar el empujoncito.

¿Lo echo de menos?

Mucho, mi peque no ha sido muy demandante y he luchado mucho por nuestra lactancia. Es (era) un momento especial del día y ahora, a veces, echo de menos esa conexión.
También lo echo en falta a la hora de calmarlo, si antes se daba algún golpazo, el pecho parecía mágico, se calmaba casi al instante, ahora hay muchos brazos y besos pero no es lo mismo.

Como mi peque no ha sido muy demandante, no he llegado a sentirme agobiada por tenerlo todo el día al pecho, excepto los primeros meses que eran tomas interminables, de varias horas.

Las rutinas siguen existiendo, así que tampoco he notado una gran liberación por dejar el pecho, jajaja. Lo digo, porque eran muchos los comentarios que escuchaba y leía sobre ganar en libertad, recuperar mi indepedencia… (como te digo, mi peque no era muy demandante, así que el cambio ha sido discreto) será por eso que no he experimentado una gran liberación, sino más bien una perdida.

¿Lo echa de menos él?

Poco. Si lo siento conmigo en el sillón donde le he amamantado durante 14 meses antes de dormir, me busca el pecho, pero no es un drama, no hay lágrimas ni nada parecido. Con sentarlo de otra forma ya está.
Sabía que la forma de realizar un destete respetuoso consiste en no negar y no ofrecer. En mi caso no he tenido que negarlo y eso ha hecho las cosas más sencillas.

Se ha terminado nuestra lactancia y con todos los problemas iniciales jamás pensé que superaría los primeros 6 meses y menos que llegaría hasta los 14 meses. Ha sido una experiencia única, bonita e intensa de la que me llevo un gran recuerdo. Agradezco a la vida, a la naturaleza, a mi paciencia y tesón y sobre todo a mi hijo, haberme dado la posibilidad de disfrutar de esta experiencia.

La lactancia puede ser complicada a veces, como muchas otras cosas no ser cómo la imaginábamos en un principio, pero sin duda, ha valido la pena.

¿Cómo te sentiste con el destete de tu bebé?

¡¡Hasta la próxima!!

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