Gateo, la importancia de fomentarlo


gateo (bebé gateando)

Tigrilla ha empezado con el gateo y estoy contentísima porque llevábamos fomentándolo unas cuantas semanas. Oleee, minipunto para mamá, bueno, para ella que es la que realmente se lo ha currado.

Gatear es natural e importante para el desarrollo de nuestros bebés, suele comenzar alrededor del sexto mes (algunos un poco antes, otros un poco después) pero si tu hijo no gatea tampoco te obsesiones, no quiere decir necesariamente que algo no vaya bien, lo único es que quizás no lo estamos fomentando lo suficiente o no de la manera adecuada.

Importancia del gateo

A nivel cognitivo es un paso muy importante, la coordinación entre hemisferios cerebrales se da para coordinar el movimiento cruzado que se realiza con el gateo, también se desarrolla la coordinación entre el ojo y la mano que incluso le beneficiará en un futuro a la hora de leer y escribir.

En la universidad una profesora nos dijo que estos aprendizajes son como una escalera de caracol, los nuevos aprendizajes se van sustentando sobre los anteriores pero esto no quiere decir que si no gatean no vayan a poder aprender otras cosas sino que si todos los peldaños de aprendizaje están presentes les resultará más sencillo adquirir nuevos conocimientos y destrezas.

El gateo fomenta la autonomía mediante la toma de decisiones. Cuando ya se pueden desplazar ellos ya deciden si acercarse a nosotros o ir hacia su juguete preferido. Esto les dará confianza y a nosotras un pelín más de espacio, jajaja.

A nivel físico, desarrollará más el tono de  los músculos de sus caderas y de sus hombros, lo que más adelante le ayudará a caminar.

Se hacen expertos en su terreno, el suelo. Tigrilla lo conoce al dedillo, al principio solo la alfombra pero poco a poco ha aumentado espacios. Saben moverse en él y qué hacer si se caen, utilizan el tacto constantemente para descubrir nuevas cosas.

Cómo fomentar el gateo

Lo primero y más importante es que sepas que es un aprendizaje en el que debes acompañar a tu bebé y que no se consigue de un día para otro, estar cerca de ti le dará seguridad, así que nada de dejarlo en el suelo e irte a hacer cosas.

Una vez que entendamos que debemos estar cerca, el siguiente paso es dejarlo en el suelo. Nada de buscarse excusas, nuestro suelo es frío y por eso hemos colocado una alfombra blandita (esto me da mucha seguridad porque en caso de perder el equilibrio sé que cae en blando) Así que ya sabes, déjalo en el suelo con juguetes a su alrededor. Es hora de guardar esos gimnasios con juguetes colgantes que le motivaban a estar tumbados sobre su espalda, ya han hecho su función.

Es un aprendizaje por etapas, primero los colocaremos nosotros sobre el suelo mirando al techo, con los días aprenderán a girarse y después serán capaces de hacer la croqueta (girar una y otra vez) de hecho mi Tigrilla es una experta croqueteando y se puede recorrer toda la casa así. Se sentarán y tumbarán, luego reptarán, luego harán la intención de hincar una rodilla, luego las dos y finalmente levantarán el culo y gatearán, algunos hacia delante, otros lo harán primero hacia atrás.

Tigrilla reptó y gateó con muy pocas horas de diferencia, sí que es verdad que llevaba un par de días hincando la rodilla pero sin ninguna intención de avanzar, pero un día se desplazó hacia mí reptando y es como si en ese momento algo se encendiese en su cerebro, parece que se dio cuenta de que  lo de hincar la rodilla  que llevaba varios días practicando quizás le iba a ayudar a desplazarse mejor y así lo hizo (ole, mi niña)

Motivación a tope y logros alcanzables, no te pongas a un metro de tu bebé, coloca tus manos para que te alcance fácilmente y celébralo mucho (haz un fiestón por pequeñito que sea el logro) cada vez puedes ir aumentando la distancia según veas que va avanzando para que no se frustre. Coloca su juguete preferido a una distancia que le invite a moverse. En nuestro caso lo que más le ha motivado al principio hemos sido nosotros, ella pasaba de los juguetes pero quería alcanzarnos.

No le enseñes a caminar. No fomentes que se levante, porque si lo haces esa será la manera en la que quiera desplazarse y todavía no está preparado para ello, ya habrá tiempo después del gateo, entonces empezará a mostrar interés por trepar y colocarse sobre las piernas. Por supuesto, nada de tacatás.

Hay niños que no gatean, mi mayor no lo hizo, creo que nosotros fallamos en muchas cosas, para empezar en el último punto, le poníamos de pie y anduvo a los 11 meses (más bien corrió, lo de caminar tranquilamente lo aprendió mucho después), no nos convencía demasiado ponerlo en el suelo y estuvo poquito, pasaba más tiempo dentro de la seguridad del parque…es lo que tiene ser primerizos.

Hay niños que se saltan el gateo por mucho que les motives (hablo de niños sin ningún trastorno), no muestran ningún interés y se lanzan directamente a caminar, así que ya sabes, tú pon de tu parte pero al final la última palabra la tiene tu bebé.

¿Tu bebé ha gateado? ¿Cómo le ayudaste?

¡Hasta la próxima!

 

 

 

 

 

 

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