¿Debo limpiar los dientes de mi peque? 4 consejos sobre el cuidado bucodental


dientes

Recuerdo que cuando estaba en las clases de preparación al parto de Brutote, alguien le preguntó a la matrona por  los dedales o cepillos de dientes para bebés. Ella se rió y nos dijo que eramos un objetivo muy vulnerable para las marcas (y en eso le doy la razón, a veces se nos va de las manos y creemos necesitarlo todo (y si es mono todavía más)

Su razonamiento era que los recién nacidos no tienen dientes así que no debíamos preocuparnos por eso. Y aunque tenía razón en parte (la mayoría de los bebés nacen sin dientes, pero alguno nace con alguno fuera ya, si no te lo crees puedes preguntarle a mi madre…) no debemos dejar en un segundo plano el cuidado bucodental de nuestros hijos.

¿A qué edad debemos empezar con el cuidado de los dientes?

El uso de esos dedales no le va a hacer daño al bebé, al contrario, puede que incluso le alivie las molestias por la incipiente salida de dientes y podemos lavar ya esos primeros dientecitos.

Pero si debemos marcar una fecha en el calendario para comenzar con el cuidado bucodental de nuestros hijos esa fecha sería al cumplir el primer año.

Además en esta etapa los niños son grandes imitadores, de lo bueno y de lo malo, así que cuidado con la boca, y nunca mejor dicho. A cuidarla mucho y a no decir cosas feas, jaja.

¿Cuántas veces deben lavarse los dientes?

Lo ideal sería que lo hiciesen como deberíamos hacerlo nosotros, es decir, después de cada comida. Pero esto puede ser realmente complicado y más si no estamos con ellos todo el día, de hecho, en muy pocas escuelas se hacen cargo de esta rutina.

Teniendo en cuenta que lo ideal es muy complicado, se recomienda al menos hacerlo dos veces al día, siendo una de ellas la de antes de dormir porque es la más importante.

¿Qué pasta de dientes y cuánta debemos utilizar?

Hace unas semanas yo te habría dicho que una sin flúor pero estaba equivocada, el flúor es bueno para los dientes de nuestros hijos, eso sí, no valen todas las pastas. Dependiendo de la edad de nuestros hijos ésta deberá tener más o menos concentración de flúor.

De 0 a 2 años: de 500 a 1000 partes por millón de flúor.

De 2 a 6 años: de 1000 a 1450 partes por millón de flúor

Más de 6 años: 1450 partes por millón de flúor

Antes se recomendaba no utilizar pasta con flúor porque se temía que un exceso dañase la boca de nuestros hijos. Pero recientes estudios han demostrado que la cantidad que les llega por lavarse los dientes es totalmente segura para ellos y teniendo en cuenta que el flúor es el encargado de fortalecer los dientes y por tanto de prevenir las caries, existe mayores ventajas que inconvenientes a la hora de utilizarlo.

Las cantidad de pasta que debemos colocar en el cepillo de nuestros hijos es poquísima (en los nuestros también)

En los menores de dos años, la cantidad debe ser del tamaño de un grano de arroz y en mayores de dos años del tamaño de un guisante.

La pregunta del millón ¿Y tienen que enjuagarse o no?

No, no tienen ni deben de enjuagarse (y tú tampoco). Y tampoco mojar el cepillo de dientes. Yo sufriendo porque el peque no sabía enjuagarse y estaba sufriendo en vano porque no es necesario, eso sí, deben escupir.

Con la pequeña llevamos regular lo de lavarle los dientes, por nuestra culpa, porque con eso de que casi no tiene dientes se nos pasa… también hay que decir que no colabora demasiado, pero estamos en ello; el mayor lo tiene completamente dentro de sus rutinas, él utiliza un cepillo con luz que además le avisa de la duración del cepillado y le motiva un montón, cuando la luz se apaga nosotros le repasamos para asegurarnos de que todo quede bien limpio y listo.

cuidado dental

El cuidado de la boca de los niños es algo importantísimo y es que en esto más que en nada, es mejor prevenir que curar. El dolor de dientes es uno de los dolores más horrible que existe, que me lo digan a mí que llevo meses en lista de espera para que me quiten las muelas del juicio y lo estoy pasando fatal.

El mayor regalo que les podemos hacer a nuestros hijos en este sentido es inculcarles unos hábitos y rutinas que protejan y cuiden su boca y realmente en estos primeros años no nos costará que cojan el hábito así que aprovechemos, seguro que en el futuro todos agradecemos haberlo hecho tan bien.

¿Te cuesta que tus hijos se laven los dientes? ¿Tú eres de escupir o de enjuagar?

¡Hasta la próxima!

 

 

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